viernes, 20 de septiembre de 2013

El alivio de saber que existen estos paisajes

Paisajes naturales. Esos que están "ahí", para algunos, creados por un ser superior, para otros por la naturaleza. No me importa qué piensa cada uno -particularmente, para mí son obra de Dios- solo espero que sepan que están. Descubrirlos, conocerlos y saber que existen, a "La Dama del Deporte" le generaron un sentimiento especial: un alivio porque se que cuándo las situaciones abruman, basta con hacer un meticuloso complot para poder llegar a ellos. Si la necesidad surge en plena semana cuando estás hasta las manos de obligaciones, no desesperes a continuación te cuento opciones de corta y larga distancia, de tracción a motor o a sangre que te pueden dar un respiro y demostrarte que muchas veces la vida la vemos tan complicada solo porque no sabemos que hay opciones simples para darle una caricia al alma.


Esta es de larga distancia. Sí o sí hay que tener auto y muchas ganas de caminar. Son las ruinas de la usina de Lules. Hay que llegar hasta la escuela de Potrero de Las Tablas y de ahí, como se dice en tucumano básico, "pateá, pateá, pateá y seguí pateando". Vale el esfuerzo de caminar casi dos horas porque los paisajes son muy lindos y cuando llegás hay mucho para observar. Se puede pescar, nadar y hacer un tremendo asado.
Este es un "bonus track". Es el comienzo del camino para llegar hasta las ruinas de la usina.
Árbol, de El Cadillal. Cielo y sol, de todos nosotros. Cerca de la ciudad, no tardás más de 30 minutos en llegar con el auto. No tardás más de 5 minutos en relajarte y te demorás otros 30 en volver renovado a la rutina. Un recreo express.
Un campo de polo en Trancas. Solo en auto. Para disfrutarlo depende mucho de cómo esté el día. A mí me tocó uno espectacular. Fui por trabajo, me gustó, pero no volvería.
De los lugares que más me gustan. En Raco, el río que lleva hasta el camping de Río Grande. Este lugar se conoce como "La Cascada". Allá al fondo, un poquito más lejos de donde juegan los chicos, está la caída de agua. Es lejos, pero no tanto: en tres horas se puede ir y volver.
Un camping en El Timbó. "La Isla" se llama. Cerquita a unos 45 minutos. Ideal para ir con un libro, la notebook, la música que a uno le gusta y disfrutar la sombra de los árboles. El detalle: el agua del río corre y se escucha clarito; muy relajante.
A veces la naturaleza y sus fenómenos nos sorprende caminando por una avenida en plena ciudad. Nunca en mejor situación la frase: "los pies en la tierra y la mirada en el cielo". Siempre, siempre la cabeza erguida.
Caminando, en bici o en auto. El tercer mirador del cerro San Javier, el que está pasando la Virgen, tiene esta singular vista que me gusta tanto con la copas de los árboles haciendo una "v" corta.
Caminando por un barrio del pie del cerro. 
Por atender el teléfono en pleno regreso de pedalear por la Avenida Perón. Me di vuelta y ¡caramba!... el sol se ocultaba detrás de la montaña. Quedó en la retina hasta el final del día.
Caminando=más de 10 horas A caballo=8 horas Por aire=30 chistosos minutos Anca Juli, plena montaña, donde hay una escuela, donde hay varias familias. A donde van maestras y maestros a enseñar y que para llegar hacen el camino a pie. No llegué a estar 24 horas, no me quería quedar a vivir, pero sí más tiempo. Voy a volver en poco tiempo y por más días. Aislada del mundo, pero la gente que me recibió y de la manera que lo hicieron, me hizo sentir que el mundo estaba ahí.
Caminando por el "barrio" de Anca Juli. ¿Tienen un paisaje así en sus barrios?
Solazo en Tafí del Valle. Esto es de larga duración, pero la mayoría de las veces fui por trabajo. Vayan por lo que vayan siempre es hermoso. Con frío o calor también.

No hay comentarios:

Publicar un comentario