Mi combinación preferida es la del profesional que entrena con el espíritu amateur y aquí en Tucumán sólo encuentro a dos atletas que se comportan así y más adelante escribiré sobre ellos, pero quienes son mis deportistas preferidos los pongo en otra combinación: los amateurs que entrenan como profesionales. Ellos son los bikers.
Todavía me acuerdo el primer contacto con estos deportistas. Para ser claros hay que remarcar que este deporte está dentro del ciclismo. Entre las distintas modalidades del ciclismo se encuentra el mountain bike o ciclismo de montaña y el descenso, en este caso los protagonistas se llaman riders. Entre ellos se dividen la responsabilidad de que mis deportistas preferidos, no así mi deporte favorito, sea el mountain bike en las dos modalidades en que se practican en Tucumán dónde yo vivo.
La primera vez que tuve contacto con ellos fue un no contacto. Sí. Fue cuando empezaba a trabajar en un programa de televisión de deportes alternativos y la cobertura de mi primer carrera de mountain bike fue en un día lluvioso, frío y, para colmo, domingo. Peor aún: el horario de salida era a las 8 de la mañana. Por supuesto, mensaje de texto de por medio, deserté cobardemente. Primero testeé para ver si por las condiciones, la carrera se suspendía. Ilusa yo, después me di cuenta que corren con más ganas. Después, la cobardía me ganó por un montón de vueltas y puse en el texto un "estoy descompuesta, sory". Ese primer no contacto no se produjo más, o al menos las justificaciones posteriores fueron siempre ciertas.
Todo cambió después de la primera vez en la que tuve que cubrir una carrera de mountain bike. Desde el organizador, pasando por el deportista y terminando en los acompañantes de cada uno, todos tienen la mejor actitud, algo fundamental para que un deporte sea querible por cualquiera, periodista, gente común, patrocinadores, etcétera.
Las historias que cuentan cada uno se miden entre los extremos de las lágrimas y las risas. Desde que comieron fideos a las 5.30 de la mañana, hasta que corren porque el día de la carrera quieren honrar la memoria de un familiar son las historias que se pueden encontrar. Tienen un curioso modo de afrontar la competencia porque, aunque vayan atrás y lleguen al último, se van sonriendo. Eso por el lado del cross country.
Los de descenso hacen sentir otro poco de emociones placenteras. Por su actividad se mueven como locos; la bici va en bajada veloz y la mente de ellos parece que también. Son otros que no paran de sonreir y de hacer bromas, pero al momento en que se termina la cuenta regresiva para descender, la seriedad y la concentración se apodera de ellos y todo es un impulso para dar lo mejor de cada uno y ganarle al reloj.
Hace un tiempo un rider, que también organiza el campeonato de descenso en Tucumán y que además intenta que el deporte que ama crezca todo lo posible, me compartió un video muy simpático que describe cómo es el cilista de montaña. Le sugiero que lo escuchen más que lo miren porque es un relato entre humorístico y emocionante, una combinación rara, pero lo que narra esta persona con un insípido acento español es muy cierto y pinta a estos deportistas tal cual son.
Luego de un par de coberturas en este deporte me convertí, creo, en una biker muy amateur remarco, pero biker al fin. Salir a andar en bici se resumía en agarrar la bici sacarle la ropa de encima y otros cachivaches que tenía encima y pedalear por el parque. Ahora se resume en una previa de casi 20 minutos para calzarme mi calza con protección así la cola no sufre tanto, ponerme mi remera especial para correr más conocida como mailots de ciclista, ponerme mis guantes con corrección y mi casco. Estoy pensando seriamente en que ya debería tener mis zapatillas automáticas, pero mi vergüenza por caerme cinco veces -es lo que me dijeron- en los semáforos antes de acostumbrarme a ellas es más fuerte. Después de esos 20 minutos recién empieza el pedaleo abordo de "La Dama del Deporte" nombre obvio que recibe mi bicicleta armada a mi medida con la que me traslado de una punta a la otra de la ciudad, del centro al pie del cerro, durante casi una hora. Ahora pedalear se resume en placer.
Por ahí, en las diferentes notas que me toca hacer por mi trabajo, por ciertas actitudes dentro y fuera del escenario en el que se exhibe el deportista me gustaría decirle: "como no te das una vuelta por una carrera de bici, quizás ahí te acuerdes cuando empezaste a hacer deporte sólo con la intención de sentirte deportista. Seguro te salía tan bien, como a ellos les sale en cada carrera".
Nota: Esta entrada surgió desde el relato de Jony Durán, biker que ganó el primer concurso en el blog.
Solamente para contarte que entre en contacto con el ciclismo de montaña en 2009, comence a andar en bici en 2010 obteniendo el 7° puesto en Master C1 del Mountain Bike Tucumán Club en modalidad Rural Bike y corriendo la última carrera de XC (San Pedro) saliendo entre los diez primeros, tambien consegui el 4° puesto en el 2500 tafi.
ResponderEliminarEn 2011 corri, a parte de la 1° del Regional en Tafi del Valle, casi todas las carrera de XC y consegui el 9° puesto en el ranking anual de XR y Terminamos con mi hijo menor el Trasmontaña utilizando el mayor tiem 9 hs. 28'. Sobre fin de año consegui el 3° puesto en el 1° Rally del sur Juan Bautista Alberdi.
Este año intento participar en el Regional,el campeonato de XR, el campeonato XC y El desafio al Rio pinto 2012.
Espero que mi cuerpo de para estas exigencias y Dios me ayude a mostrar el camino a otros puesto que soy infartado tego puesto dos stent y a traves del ciclismo de montaña encontre una nueva vida que me hace muy feliz a pesar de que si es cierto lo que dice el video "ESTAMOS LOCOS" pero de amor por la Vida y la Bici.
Un beso grande.
Marcelo
Gracias por tu aporte Marcelo. ¡Ojo con Río Pinto que es duríiiiiisima!
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