domingo, 15 de enero de 2012

Hacer lo correcto es difícil, interpretarlo bien también

Después de una nueva jornada del Dakar, el rally que incluye motos, autos, UTV y camiones, hubo un hecho particular. Quizás no me llamó tanto la atención la situación, pero sí un título de un medio on-line que publicaba la noticia. Un piloto brasileño, Guilherme Spinelli, quedó afuera por autoreconocer un error cometido. "No podía aceptar terminar el Dakar habiendo hecho trampas. La honestidad es mi prioridad y primera motivación", decía el conductor del imponente Mitsubishi en un comunicado de prensa.
Spinelli reconocía que había recibido asistencia externa, algo reglamentariamente ilegal.
Guilherme Spinelli, piloto Dakar brasileño.
El medio, que por respeto no citaré, puso: "Spinelli quedó afuera por honesto". Después siguió correctamente el desarrollo de la noticia basándose, como todos, en la página oficial de la competencia. 
Entre este hecho y otro que ocurrió hace muchos años, en un contexto extremedamente distinto, encuentro un punto de unión. Miep Gies es la mujer que ocultó a la familia de Ana Frank de los nazis y que también fue la que protegió el diario íntimo de Ana que luego se transformó en uno de los libros más importantes de todos los tiempos. Salvando las realidades que rodearon ambos hechos -una teñida de sangre y la otra motivada por un deporte/juego/competencia- tienen mucho en común. En el caso de Miep Gies, la señora austríaca que murió en 2010 a los 100 años, se encargó en cada oportunidad de remarcar que nada tuvo de extraordinario el haberle dado refugio a los Frank. Alentó la idea, en cada palabra que dijo durante su vida, que eso era lo que había que hacer en aquella época vergonzosa para la humanidad. Por más que te apuntaran con un revólver. Podría haber costado la vida o podría haber costado la dignidad... Cada uno eligió.
Para entender mejor tienen una parte de la película "Escritores de la libertad" en la que en tres minutos (desde los 7`57" hasta los 10`56") se explica claramente el hecho que protagonizó Gies. 



 

Ahora un poco más de análisis sobre lo de Spinelli. ¿Ese es 
el mensaje? ¿ESE? ¡¿AFUERA POR HONESTO?! 
Medio de prensa argentino tuvo que titular de esa 
manera. El piloto no quedó afuera por eso, sino porque 
quebró una regla. Si le decimos a la gente que por 
reconocer un error quedamos fuera de algo, obvio que nadie 
querrá ser honesto, algo que en varias partes parece 
que es ser un perejil. Además, si Spinelli no lo hubiera 
reconocido, por los sistemas que tiene el Dakar 
y la cantidad de gente que sigue la carrera de modo presencial, 
la acción, por lo menos, se hubiese rumoreado 
abriendo una investigación. Como será que "hacer lo correcto" 
es tan extraordinario en estos días que al 
brasileño lo invitarían en 2013 a correr sin pagar 
la inscripción. 
¿Lo rechazará o no? ¿Hará como Gieps que 
rehusaba a reconocer la trascendencia de sus 
actos? No se y no me interesa porque ya me 
hizo trabajar las neuronas. Si lo hace será un 
motivo más para que me convenza 
totalmente que "hacer lo correcto" es una 
sensación tan grata como la de ganar o 
que te digan HÉROE.


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