lunes, 2 de enero de 2012

Yo idolatro a Messi, no ignoro a Jesús e idolatro a Jesús y no ignoro a Messi

Hace un par de días que este fotomontaje me sale en mi muro de Facebook. Distintos "Amigos", algunos que ni conozco y seguro tampoco conoceré cara a cara, lo "Comparten" conmigo. Les digo "gracias" porque me hicieron pensar. Me hicieron pensar en qué exagerados y hasta desubicados podemos ser. Yo me dedico al periodismo deportivo y escribo muchas crónicas en donde me encantan que abunden los adjetivos que describen las máximas emociones que puede sentir un deportista porque creo y cada protagonista que entrevisto me hace sentir que ponen mucha energía en eso que hacen y practican. Mi trabajo es escribir para transmitir con la mayor fidelidad posible lo que me cuenta el deportista.
Nosotros, los periodistas deportivos nos tenemos que valer de ello para contar las historias deportivas, pero todo tiene un límite y la elegancia hay que ser mantenida siempre en el discurso.
En las crónicas deportivas se hacen comparaciones de partidos que parecen batallas, de deportistas que son soldados, de minutos de vida o muerte (una pena que a veces sea cierto) y muchas otras comparaciones. Esos son recursos que empleamos destinados a que nuestros textos sean más entretenidos, confío en que mi lector puede entender esto.
Sin embargo, creo que hay que reflexionar y reconocer que hay comparaciones desafortunadas como la del fotomontaje. La última frase es tan banal, como las dos fotos y las descripciones. ¿Cuál es? ¿Si yo no lo compartí -cosa que no hice- es que no creo y no amo a Jesús? Por lógica deductiva, entonces, idolatro en demasía a Messi.
Ni una, ni otra muchachos. Ni me interesa que Messi no me conozca, lo mismo no voy a dejar de admirar lo que hace con la pelota. Aparte el pibe no tiene porqué saber cuántos cabellos tengo, no lo va a hacer ni mejor ni peor jugador. Y Jesús, que se que todo lo sabe y lo ve, menos se va sentir mejor si yo comparto o no este fotomontaje. 

Yo idolatro a Messi y no ignoro a Jesús, pero ni "el Dios de la pelota" ni "el 10 de la vida" -estoy usando esos recursos de los que hablé al principio, pero invertidos (je, ¿se entiende?)- van a ser mejores en lo que los admiro por "Compartir" esto en "Mi muro". Quizás tendríamos que ver bien las comparaciones excesivas antes de hacerlas y, más que nada, pensar por nosotros mismos y no que nos hagan pensar en nuestro "Muro" lo que algunos creen que es divertido hacerlo de esta manera o que pueden causar algún impacto positivo en nuestra cabeza. Sino preguntenlé a cualquier familiar de desaparecidos de la dictadura cuando la presidenta dijo al anunciar el acuerdo con la AFA y surgió "Fútbol para todos": "nos secuestraron los goles, como antes hacían con las personas". Y eso que yo celebré el acuerdo porque me encanta que la TV esté plagada -otro recursito, je, este viene de la botánica- de fútbol, pero de ahí a querer hacer creer que en mi mente hasta el domingo cuando veía "Fútbol de primera" tenía la palabra secuestro y ¡DE GOLES! en mi vida... ¿no será demasiado? ... me parece que sí.    

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