Yo me considero una periodista deportiva en el sentido cabal del concepto. No sólo escribo o hablo de deportes en medios de comunicación, sino también que los practico. Me acuerdo cuando me preguntaban porqué me dediqué a esto. Nunca la respuesta tuvo cerca la palabra comunicación, o incluso periodismo, siempre fue: "porque me gusta el deporte". La actividad deportiva fue el medio para conocer más y encantarme con el periodismo.
Básicamente, no era muy adepta a lo que profesores y la mayoría de los colegas que no se dedican al periodismo deportivo, me decían: hay que leer, leer y leer. Lo entendí más tarde de lo debido, pero leyendo este simpático montaje me animo a decir que fue tarde, pero bien comprendido. Hasta cuestionaría los motivos por los cuales profesores y colegas me decían secamente tenés que leer.
El deporte es algo maravilloso, es lo que permite ejercitar y fortalecer el cuerpo. Hoy puedo decir que la lectura hace lo mismo con la mente, la ejercita. Incluso creo que necesita más gimnasia que el cuerpo porque, con los tiempos que corren, es muy fácil que no esté en forma. La rutina es lo que lleva a aquel que dice "no puedo hacer ejercicio porque no tengo tiempo", como así también hace que quien dice "no encuentro un momento de mi día para leer por todas mis obligaciones", no lo haga.
Una obligación de todos, señores y señoras, es cuidarse el cuerpo y la mente, eso lo hace uno mismo, nadie más. Si tuviera que convencer a alguien sobre un motivo válido por el cuál hay que leer, le diría las palabras que resuenan cada vez que agarro un libro, un diario o una revista: "la información puede ordenar el mundo". Tu mundo y, según lo que guste leer, hacés un impecable acto de elección, sin importar lo que digan los demás. Con esa información que se adquiere al leer se pueden tomar valiosas decisiones, desde qué palabras decirle a la persona de la que se está enamorada -no sean plagiadores/as y piensen, para eso leen también: para inspirarse y crear- hasta dónde hacer las compras del día.
Más allá que Saramago se refiere a una lectura literaria, mucho más profunda, todos, deportistas o no, debemos hacer el mejor ejercicio para la salud mental: leer. Como resultado, tendremos ideas, compararemos y sacaremos conclusiones. Yo saqué la mía: cuando empecé a leer más y sobre varios temas, pensé que todos lo que me dieron el consejo tenían razón. Aunque la raqueta de tenis, la de squash, la bici y el trote le saquen mucha ventaja a lectura que hace La Dama del Deporte.
| Me encantó la bandera y el montaje. No sólo es válido para un conflicto armado, también para la hostilidad de la vida diaria. |
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ResponderEliminarES POCO EL TIEMPO QUE UNO DEDICA A LA LECTURA PERO CUANTO ENRIQUECE HABRA QUE RETOMAR EL HABITO
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